lunes, 15 de febrero de 2021

EL TEATRO EN ROMA VIII

 
AUTORES (2)
 
PUBLIO TERENCIO AFRICANO (190-159 a. de C.) Su nombre, Terencio, lo tomó de su amo Terencio Lucano en cuya casa sirvió como esclavo y procedía de África. Al igual que Plauto, tradujo y refundió a Menandro y a Aristófanes. Sus comedias son de un corte más intelectual, su humor más elaborado, sus personajes tienen un contenido sicológico más profundo, todo esto hizo que no contara con el favor del gran público, incluso tuvo algún sonoro fracaso como en el caso de “la suegra”. Sin embargo la arquitectura de sus obras está muy elaborada; en la primera escena expone claramente el tema para resolverlo en los siguientes episodios de forma continuada, sin producir ningún salto ni discontinuidad como en el caso de Plauto, manteniendo la intriga hasta el final. No son comedias de carcajada, mas bien buscan la reflexión a través de un humor fino. Podríamos decir que Plauto representa el “genio” y Terencio la perfección formal.


Seis obras nos quedan de Terencio:
  • Los hermanos o Adelfos”: Como sucede habitualmente en el teatro de Terencio, no es exactamente una obra de acción y personajes, sino que se trata más bien de teatro de ideas. Contrapone dos modelos de educación, uno rígido y estricto, y otro basado en la comprensión y la tolerancia. Al final, el padre que encarna el modelo autoritario se arrepiente, Terencio tampoco parece inclinarse por una educación excesivamente permisiva mas bien parece abogar por un ideal basado en el término medio.

  • Formión (Phormio)”: Demifón y Cremes son dos viejos hermanos que deben emprender un largo viaje y dejan a sus hijos, Antifón y Fedria respectivamente, al cuidado de un esclavo, Geta. Los dos jóvenes se enamoran de dos muchachas y se casan. El problema surge cuando los dos ancianos regresan de su viaje y descubren que no es de su agrado lo que han hecho sus hijos durante su ausencia.

  • El atormentador de sí mismo”: (Heauton timorumenos): Es ésta la comedia terenciana que tiene un argumento más complejo y embrollado. A lo largo de la obra se suceden muchos y complicados enredos, pues dos muchachos, Clinia y Clitifón, intentan engañar a sus respectivos padres y, sobre todo, conseguir el dinero necesario para que Clitifón pueda unirse con Baquis. Sin embargo, conforme a las reglas del género, al final todo termina con un desenlace feliz.

  • El eunuco” (Eunuchus): La protagonista de la obra es Tais, una joven cortesana de la que están enamorados dos personajes, un joven de nombre Fedria y un militar llamado Trasón. El primero le regala a Tais un eunuco feo y viejo, mientras que el segundo le ofrece una bella esclava de dieciséis años, Pánfila. Querea, el hermano de Fedria, se enamora de Pánfila y, haciéndose pasar por el viejo eunuco, se introduce en casa de Tais, para abusar de ella. Posteriormente, Querea le contará a Antifón lo que ha hecho con Pánfila y cómo se ha aprovechado de su sueño para violarla, en lo que constituye una de las páginas más eróticas del teatro latino.

  • La suegra(Hecyra): El joven Pánfilo enamorado de la cortesana Baquis, se ha casado con Filomena sólo por obedecer a su padre y no quiere mantener relaciones con ella. Pero la ternura de la mujer conmueve a Pánfilo hasta tal punto, que deja de pensar en Baquis y, en el momento de partir para un viaje de negocios, se da cuenta de que está enamorado de su mujer. Entretanto Filomena da a luz un hijo engendrado antes del matrimonio. Al regreso de Pánfilo se produce el consiguiente altercado hasta que, al final, se descubre que el padre del hijo es el propio Pánfilo, el cual, duran­te unas fiestas populares anteriores al casamiento, había abusado de Filomena sin conocerla


  • “La Andriana” (Andrya): Simón, se ha asociado con su vecino Cremes para que sus hijos, Pánfilo y Filomena, se casen. Pánfilo, sin embargo, tiene un romance secreto con Gliceria, situación que ocasionará multitud de malos entendidos, fingimientos y disputas.





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